La creatividad textil de la técnica del “Crochet” y la naturaleza básica de la costura de botones de distintas piezas de ropa, que junto con la industria de la lavandería en el hogar, dan lugar al sano entender que pesa sobre la existencia histórica de proyectos educativos como el internado “Cruz Gálvez” de la ciudad de Hermosillo, Sonora, México, trasciende en la comprensión de rutinas de la vida cotidiana del pueblo común, como las de mandar a la escuela a los niños desde años como el de 1969 en barriadas populares modernas juradas al progreso económico y social de contraste con las barriadas tradicionales, que deben su existencia al crecimiento poblacional, siendo ésta una cuestión que ya durante la década de los 80s en localidades urbanas como la antes mencionada, da al traste con el corolario colectivo de masas de la década de los noventas comprometido con la programación de la televisión abierta en México, dando así por figurada ya durante la década del 2000 en algunas zonas urbanas habitadas, la persistencia de lagunas existenciales ante el progreso económico y social generalizado de la mayoría de las barriadas populares de las más grandes ciudades del país, con una menor ocurrencia de casos ajenos al desarrollo urbano y con una disminución paulatina durante el curso de la década del 2010, de esa clase de lastres impositivos.
Un marco alegórico ejemplar que sirve al reconocimiento del curso que sigue el desarrollo económico y social de progreso dentro de dicha clase de contextos urbanos antes referidos, puede ser por ejemplo, el de la movida industrial de particulares semejantes a la personalidad de “Pedro Picapiedra” de la serie animada “The Flintstones, 1960”, así como también, el de la movida laboral del sector servicios de particulares semejantes a los personajes de la serie animada de “Baby Follies, 1993”, pudiendo ambos escenarios ser tenidos por valedores de las referencias trascendentales sí ese fuera el caso, al espíritu moderno del feminismo que durante el curso de las temporadas cuando series animadas como “Rugrats, 1991” se transmitieron por primera vez, influyó en la figuración aproximada de una realidad existencial de ajuste a la correcta interpretación del giro de distintas clases de oficios y profesiones, tales como pueden ser por ejemplo, los del tipo ranchero como el de la producción de queso fresco y chorizo.